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Estrategias Ferroviarias Europeas

Número: 75

Segundo Plan de Trabajo del Coordinador Europeo Laurens Jan Brinkhorst : Corredor Mediterráneo


El Reglamento 913/2010 del Parlamento Europeo y del Consejo, relativo a la creación de una red ferroviaria europea para un transporte de mercancías competitivo, es uno de los pilares de la estrategia global de la Comisión Europea para impulsar un mercado interior del transporte que permita el crecimiento del mercado y del empleo mediante el establecimiento de una red ferroviaria competitiva. Una red que favorezca la competencia con otros modos de transporte y luche contra el problema de la contaminación favoreciendo una movilidad sostenible.

Dicho Reglamento, que entró en vigor el 9 de noviembre de 2010, establecía la creación de 9 corredores, dos de los cuales discurren parcialmente por España, el RFC 4-Corredor Atlántico y el RFC6-Corredor Mediterráneo. Ambos se pusieron en servicio en noviembre de 2013, fecha prevista por la legislación europea.

El presente documento de la colección Estrategias Internacionales, presenta el Segundo Plan de Trabajo del Coordinador Europeo Laurens Jan Brinkhorst del Corredor Mediterráneo (Corredor 6), facilitando una información muy valiosa en cuanto a características, proyectos previstos y cuestiones críticas que afectan a este Corredor, con detalle tanto desde el punto de vista de los países que forman parte del mismo, como de cada modo de transporte dentro del Corredor.

Muchos de los datos que se facilitan provienen del último informe del Corredor, que se publicó a finales de 2014, Transport Market Study (TMS) y que recoge un estudio detallado del mercado del transporte dentro del mismo. El Corredor Mediterráneo tiene un alto potencial para convertirse en el principal eje de transporte en todos los países que atraviesa mejorando las conexiones entre ellos, pero también con los demás Estados Miembros de la UE. En este sentido, España ha apostado desde el principio por las posibilidades que ofrece y ha trabajado tanto para su puesta en servicio como para su desarrollo posterior.

Los retos de futuro que deberá afrontar esta Red Europea son varios, entre los que cabe destacar la necesidad de aumento de su capacidad, la eliminación de los cuellos de botella, la mejora de las conexiones transfronterizas en relación a la interoperabilidad e intermodalidad, entre otros. Estos desafíos deberán ser superados con el objetivo de mejorar los servicios prestados a todos los grupos de interés del Corredor Mediterráneo.

Por tanto, es fundamental promover proyctos con el más alto valor añadido encaminados a eliminar las restricciones de los cuellos de botella y a mejorar y mantener la calidad de la infraestructura en seguridad, eficiencia y sostenibilidad.

También es clave encontrar la mejor forma de financiación de entre los diferentes fondos disponibles que permita asegurar la óptima utilización de los recursos financieros necesarios para poder llevar a cabo los proyectos comprometidos, así como mantener las infraestructuras existentes con los más altos niveles de eficiencia y seguridad.